Una
de las maneras de encontrar la inspiración y la dirección
para un buen
liderazgo cristiano, con profunda formación espiritual
y pastoral se pueden
conseguir en el Cursillo de Cristiandad.
En
el mundo de hoy ¿podrá el cristianismo penetrar
en las diferentes áreas
de la vida secular? ¿Podrá transformar el mundo
de una manera más fructífera
que en el pasado y de acuerdo con los signos del tiempo? El
Movimiento de
Cursillos cree que sí. No propone ninguna clase de espiritualidad
nueva, sino
simplemente un método, por medio del cual la espiritualidad
individual puede
desarrollarse, vivirse, compartirse en cualquier área
humana donde hay
cristianos dispuestos a dedicar sus vidas a Dios de una manera
progresiva.
Instrumento
de Renovación
El
Movimiento de Cursillos de Cristiandad es un instrumento positivo
de
renovación en la Iglesia. Su propósito se encuentra
en la persona y en las
enseñanzas de Jesucristo. El Cursillo da, a cuantos participan
en él , un
entendimiento vivo de las verdades cristianas básicas
y un deseo de servir a la
Iglesia. Es más, provee los medios para continuar la
formación cristiana comenzada
en la experiencia de los 3 días.
El
Papa Pablo VI
El
Santo Padre Pablo VI aprobó el Movimiento de Cursillo
en diciembre de
1963. En esa ocasión dijo entre otras cosas: “Este
método de enseñanza
cristiana, llamado comúnmente “ Cursillos de Cristiandad”
se ha extendido ya a un
gran número de fieles produciendo abundantes frutos:
Renovación cristiana en la
vida de la familia, vitalidad en las parroquias, un cumplimiento
fiel de los
deberes, tanto en privado como en público. Todo esto
ha llenado de suma
satisfacción a los obispos y otros pastores de almas.”
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